Una cosa que siempre me llamó la atención es el humor en las novelas. Mejor dicho, el humor en cualquier texto fuera de los libros de chistes.
Alguien con una mente más o menos ocurrente para estos temas podría plantear una situación en la que, al ir develándose al lector la información en el orden correcto y con las dosis justas, genere en este último una sensación de comicidad. O, por qué no, inclusive una risa o una carcajada, si es muy bueno en lo que hace (el escritor en este caso). No estoy diciendo que sea tarea fácil, ni mucho menos. Simplemente que una situación irónica, inesperada, o contradictoria (en cuanto a los distintos sentidos que pueda tomar alguna palabra o acción) tiene el potencial de ser divertida sin más esfuerzo.
Para agregar al primer párrafo, una cosa que siempre me llamó la atención del humor en las novelas es la forma en la que el autor logra (cuando lo hace... a veces ni lo intenta) llevar al lector a leer el texto con un tempo determinado.
En las series y películas cómicas, son los actores los que marcan este tempo, con (falta de) pausas entre distintas líneas de diálogo, expresión corporal, gestos en el momento justo... Sin mencionar la música y los efectos de sonido.
En las novelas todas estas herramientas no están. Es cierto que se puede informar al lector la expresión del protagonista, o inclusive el tiempo exacto que hay entre dos líneas, pero no es lo mismo...
Bien, a dónde voy con todo esto? No sé.
Ajá... de dónde vengo con todo esto, entonces? Eso sí sé: de un ejemplo que me hizo soltar un fuerte "JA!" en el colectivo...
Es un diálogo de la novela The Hitchhiker's Guide To The Galaxy, de Douglas Adams. Arthur Dent es un tipo al que le quieren demoler la casa, y Mr. Prosser es el encargado de dicha demolición... Creo que le encontré el tempo en parte por un cierto acostumbramiento que tengo a las series y películas cómicas.
Espero que lo puedan encontrar ustedes también:
Mr Prosser said: "You were quite entitled to make any suggestions or protests at the appropriate time, you know."
"Appropriate time?" hooted Arthur. "Appropriate time? The first I knew about it was when a workman arrived at my home yesterday. I asked him if he'd come to clean the windows and he said no, he'd come to demolish the house. He didn't tell me straight away of course. Oh no. First he wiped a couple of windows and charged me a fiver. Then he told me."
"But Mr Dent, the plans have been available in the local planning office for the last nine months."
"Oh yes, well, as soon as I heard I went straight round to see them, yesterday afternoon. You hadn't exactly gone out of your way to call attention to them had you? I mean like actually telling anybody or anything."
"But the plans were on display ..."
"On display? I eventually had to go down to the cellar to find them."
"That's the display department."
"With a flashlight."
"Ah, well the lights had probably gone."
"So had the stairs."
"But look, you found the notice, didn't you?"
"Yes," said Arthur, "yes I did. It was on display in the bottom of a locked filing cabinet stuck in a disused lavatory with a sign on the door saying 'Beware of the Leopard'."




2 voces:
acabas de escribir un ensayo semiótico sobre comicidad, por si no te diste cuenta :P
quiero robarte un par de libros y quiero hacerme de tiempo/voluntad/lugar para leerlos!
good u r back!
Es excelente esa novela... imperdible.
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